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Profesor de econometría en la Universidad Complutense. Bloguero y tecnófilo.

domingo, 27 de noviembre de 2011

FAQs sobre la crisis de la deuda (VI): "¿Qué pasa?” “¿Qu'est-ce?” “Was ist los?” …

Tras un par de posts sobre eurobricolaje, retomo hoy la serie de: “FAQs sobre la crisis de la deuda” explicar - si es que puedo - este momento tan especial, confuso e irrepetible que estamos viviendo. Para abordar tan ardua misión recuperaré, tras unas semanas de vacaciones, al lector imaginario que me ayuda habitualmente en estos diálogos.

Lector.- “Hola de nuevo, arbitrista.”

Arbitrista.- “Hola, estimado lector. Me agrada mucho volver a saludarle.”

L.- “Hoy vengo a hablar contigo porque estoy confuso y preocupado… ¿Puedes explicarme qué está pasando en los mercados financieros?”

A.- “Compartimos la preocupación y seguramente la confusión. Intentaré de todas formas responderle.

Para no irnos muy atrás, podemos comenzar esta historia en 2010, año en que afloran las dificultades financieras de Grecia e Irlanda, y continúa en 2011, cuando ocurre lo mismo con Portugal. El problema es distinto en cada caso, pero ha resultado suficientemente grave como para requerir un rescate financiero.”

L.- “Por favor, para un momento. ¿Qué es un ‘rescate financiero’?”

A.- “En el contexto en que hablamos se trata de un crédito de emergencia, concedido por organizaciones internacionales como la Unión Europea o el Fondo Monetario Internacional, para evitar que un país suspenda pagos.”

L.- “Ya lo entiendo. Continúa, por favor.”

A.- “Pues bien. Entramos en la segunda mitad de 2011, con tres países de la zona euro en situación de rescate financiero lo que pone en duda, no sólo la solvencia de los países rescatados, sino también la de sus principales acreedores: los bancos europeos. Este escenario, preocupante pero aún no grave, fue afrontado de forma confusa y titubeante. Y esto nos lleva a Agosto de 2011. Como ya les conté en un post previo, creo que en ese mes se produjo un ataque especulativo concertado contra la deuda pública española e italiana…”

L.- “¡Alto ahí! ¿Qué es eso de ‘atacar’ la deuda de un país?”

A.- “Veo que hoy no me pasa usted ni una ... hace usted bien. ‘Atacar’ un producto financiero es hacer que su precio baje mediante estrategias de negociación combinadas con un flujo constante de información al mercado, en forma de noticias sesgadas y análisis interesados. En otra entrada de esta misma serie expliqué los mecanismos que permiten realizar estos ‘ataques’ y beneficiarse económicamente de ellos.”

L.- “Ya me acuerdo… era aquello que titulaste 'Sexo, mentiras y ventas en corto…' Puedes continuar.”

A.- “¡Qué lector tan aplicado...! Pues efectivamente: salimos del verano de 2011 con dudas sobre la solvencia de varios países - tanto rescatados como no rescatados - y, por si fuera poco, de toda la banca europea, que es la principal acreedora de estos países. Esta situación se intentó controlar a finales de octubre con los acuerdos una cumbre que ya les expliqué en un post reciente y cuyo inicial efecto tranquilizador no sobrevivió al trick-or-treat del señor Papandreu en Halloween 2011 y a un par de declaraciones jocosas del señor Berlusconi.”

L.- “Un momento… esos políticos ya cesaron, tal como pedían los mercados. La situación debería haberse resuelto.”

A.- “Esta vez debo discrepar de usted, querido lector. La prensa habla a veces de ‘los mercados’ como si se tratara de unos señores de Logroño que dan su opinión en el bar. Pero no es así: los mercados no piden ni dimisiones ni cafés con leche.

En mi Facultad me enseñaron que un mercado es un ‘contexto en donde los agentes económicos intercambian bienes o servicios.’ En el caso concreto de los mercados financieros, los agentes compran y venden dinero para ganar dinero. Y ya está.”

L.- “Y entonces… ¿qué calmaría a los mercados?”

A.- “Creo que para responder a esta pregunta hay que ponerse un rato en la piel de dos operadores financieros. ¿Me acompaña usted en este juego?”

L.- “¡Hecho!”

A.- “Pues juguemos a ser un voraz trader especulativo, que lleva unas semanas o meses ganando enormes cantidades mediante apuestas bajistas sobre el precio de la deuda europea. Dígame usted: ¿Qué desea este señor? ¿A qué le teme?”

L.- “Supongo que si lleva mucho ganado… pues querrá que las cosas sigan así. En cuanto a temer… temerá que sus apuestas salgan mal y acabe perdiendo dinero.”

A.- “Acierta usted en todo. De acuerdo con su análisis, para ‘calmar’ a estos operadores haría falta crear unas condiciones que aumenten los riesgos de su operativa y puedan dar lugar a pérdidas.

Estoy seguro de que usted va a preguntarme cómo se hace esto, pero no tengo la experiencia adecuada para proporcionarle esta respuesta. Sin duda requerirá intervenciones directas, cambios legales y fiscales, que sería mejor diseñar con la ayuda de verdaderos expertos.

Confesada mi incapacidad, pongámonos ahora en el lugar del responsable de una enorme cartera de renta fija, como la que tiene un banco o un fondo de inversión importante. En los últimos meses esta cartera no ha hecho más que dar pérdidas. Dígame usted nuevamente: ¿Qué desea este señor? ¿A qué le teme?”

L.- “Pues… tendrá miedo a seguir perdiendo dinero si invierte en deuda europea. Querrá inversiones más seguras.”

A.- “Efectivamente: ha vuelto a acertar. La actuación titubeante de nuestros políticos ha conseguido que la deuda pública en euros ahuyente a los inversores no especulativos.”

L.- “¿Y cómo puede tranquilizarse a este inversor?”

A.- “El ingrediente fundamental de esta receta parece claro: más Europa, lo que se traduce en una reforma de los tratados constitutivos, mecanismos de disciplina fiscal y un importante programa de inversiones en infraestructuras, diseñado para vertebrar la UE y luchar contra la recesión. Parece que Alemania y Francia propondrán una receta con algunos de estos ingredientes en una cumbre europea prevista para el próximo 9 de diciembre, que ojalá se desarrolle con el espíritu que mi amigo Elías sugería hace unos días en el post que nos dedicó.

En algún momento habría que añadir a la receta bonos de garantía mutua o ‘eurobonos’. Piense usted en un inversor a largo plazo que se enfrenta a la decisión de comprar deuda en dólares, yenes o euros: en los dos primeros casos hay un sólo país garantizando la deuda, un mercado muy líquido, una cotización que vigilar y un Banco Central que puede comprarla o venderla como parte de su política monetaria. En nuestro caso ofrecemos diecisiete garantías distintas, diecisiete cotizaciones, mercados de profundidad variada y un Banco Central actuando bajo instrucciones confusas y ambiguas. En resumen: nuestros bonos son hoy una inversión compleja y desacreditada. Para atraer a inversores a largo plazo y venderles nuestros bonos a un precio conveniente, deberemos ofrecerles lo que buscan: un mercado líquido y garantías claras por parte de un emisor solvente.”

L.- “¿Puedes hablarme más sobre la cumbre del día 9?”

A.- “Si le parece, lo haré en el siguiente post. Éste nos está quedando un poco largo y en los próximos días, sin duda, iremos enterándonos de algunos detalles sobre las propuestas que se debatirán.”

L.- “Pues quedo algo más informado, pero no mucho más tranquilo.”

A.- “Me temo que aún queda para que la situación se normalice. Tenga en cuenta, sin embargo, que hay indicios esperanzadores. La preocupación por esta crisis ha dado lugar a niveles de cooperación que hasta hace poco parecían imposibles entre países distintos y políticos de signo diferente. Ojalá todos estos esfuerzos den lugar a una Europa más fuerte, ágil y mejor coordinada.”

L.- “¡Y que sea pronto!”

A.- “Mejor pronto que tarde, querido lector.”

4 comentarios:

  1. me dijeron una vez que para que una politica monetaria y cambiaria funcionase sin influencia de especuladores (sabemos que el tipo de cambio no es una medida real del valor de una moneda precisamente por la especulacion...) quizas lo optimo fuese que sea inesperada...
    si nos fijamos en las cifras arbitrista, la renta fija no mueve tanto capital como la renta variable...

    hay otra osa que no entiendo, si el € es igual en la zona europea, ¿como se puede atacar a italia o a españa? (lo entendería si hubiese 2 € llamemosles el latino o el de PIIGS y el normal)

    No deje de escribir, se agradece algo de literatura economica para no expertos en la materia...aunque ni siquiera los expertos te sepan explicar convenientemente lo que es un subprime jajajaja

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  2. Estimado Anónimo,
    Empezando por su última pregunta (la referente al ataque a España e Italia) lo que está bajo presión no es el euro, que es efectivamente único, sino la deuda pública de países concretos. Si hubiera una sola deuda pública para todos los gobiernos de la zona (los "eurobonos") sería imposible atacar a un país por separado, pero es que ahora mismo cada país emite por separado y garantiza sus propias deudas.
    En cuanto a lo que dice sobre política monetaria y cambiaria, estoy parcialmente de acuerdo. Resulta imposible evitar algo de especulación sin suprimir la libertad de mercado, pero dar facilidades para ello es de lerdos.
    Le doy un ejemplo: en 1992 se produjo un ataque especulativo, cuya autoría intelectual se atribuye a George Soros, que expulsó a la libra del SME. Esta operación hubiera sido muy arriesgada si las reservas de divisas del Banco de Inglaterra no hubieran sido públicas, pero lo eran, y el señor Soros pudo calcular al céntimo cuántas libras tenía que vender para forzar una devaluación supuestamente imposible de la libra.
    Algo parecido nos pasa, por ejemplo, cuando nuestros eurolíderes airean la capacidad financiera del Fondo de Rescate Europeo: por amplia que sea, si se limita y se hace público este límite, los mercados financieros especularán contra él (para que se vea que eurolíder no es lo mismo que eurolerdo, esta idea coincide con una declaración de hoy de la Ministra Salgado, que es lo más razonable que he oído desde hace tiempo sobre este tema).
    Muchas gracias por su comentario. No soy realmente un experto en finanzas, pero si tiene más dudas y puedo ayudarle a aclararlas pregunte, que para eso estamos.
    Un saludo

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  3. Ciertamente Profesor Jerez, me ha gustado la lista de preguntas y respuestas.
    La solución parece fácil: armonización fiscal, más Europa y emisión de Eurobonos.
    Pero en un entorno caracterizado por la falta de solidaridad interterritorial, el problema es complejo y se va a dilatar en el tiempo.
    No hay que ser experto para saber que si la economía de tu vecino va mal, tu economía también irá mal, pero la Sra. Merkel no esta por la labor de los eurobonos.
    Parece que los PIGS tendrán que sufrir como lo hizo Alemania Oriental tras la caída del muro, al menos hasta que no haya un cambio político en Alemania.
    Un saludo

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  4. Hola Juan Carlos,
    Gracias por su comentario.
    Efectivamente, en la solución que han adelantado a grandes rasgos la señora Merkel y el señor Sarkozy hecho en falta ideas de solidaridad y un programa para reactivar la economía de la zona euro. A ver si con un poco de suerte aparecen estos elementos durante su discusión en este fin de semana.
    Un cordial saludo

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